El artíuclo, en 14 partes, está escrito por Rafael Galán: ¿Un juego es negocio? (3 marzo 2015)
La premisa del artículo es "nos inventamos un juego de mesa, elaboramos su producto mínimo viable y lo testamos con el canal y con el mercado". Pero claro, inventarse un (buen) juego es una labor creativa nada sencilla y sin final feliz asegurado. Rafael Galán afirma al final de su artículo que sigue trabajando en el prototipo de su juego y que informará si consigue ir más allá.
El artículo está construido desde el punto de vista (auto-)empresarial de una experiencia personal de unas semanas, no un reportaje de investigación en profundidad del sector. Por ello hay varios aspectos que serían errores de apreciación si se generalizasen más allá de esta experiencia. La aproximación comercial resta algo de importancia al propio juego en sí como obra de creación para enfocarse más en los problemas de la produccion y comercialización. Sin un buen proudcto, un buen juego diseñado y terminado, triunfar en el negocio es más difícil.
Es una señal más de que con el florecimiento del mercado, el negocio de los juegos también parece hacese más apetecible. Hace unos días relfexionábamos sobre estos mismos aspectos pero a raíz de intentos simplemente aprovechados (Basado en hechos reales).
Si creas un juego de mesa, haz que se juegue, cuida con cariño tu obra e insisite hasta que sea el mejor juego posible. La publicaión es otro tema muy, pero que muy distinto. Y no tiene por qué ser el trabajo de un autor.
¡Nos jugamos!
