Figura imposible, el triángulo irreal construido con dados fotográficamente...

Estamos en época de ventas y regalos. Y como otros productos culturales y de ocio, estas semanas pueden ser en las que más juegos de mesa se vendan en España y en la rica parte de la Tierra a la que pertenecemos. Nick Kellet, autor del juego GiftTRAP, juego finalista al premio JdA 2009 (entre otros muchos galardones), se pregunta qué juegos han vendido más de un millón de unidades en el mundo...


Con la curiosidad que nos despertó el juego Zug de Ricardo Sebastián Caro, y tras conocer el T.E.G. (la versión argentina del Risk de Albert Lamorisse) y sus continuaciones, nos acercamos ahora al Estanciero, un juego clásico y publicitado como tradicional en Argentina, pero que es una versión del The Landlords Game (Elizabeth Magie, 1903), luego comercializado como Monopoly.

A colación del anterior artículo sobre el juego Zug de Ricardo Sebastián Caro editado por Spielen en Argentina, vamos a echar un vistazo a los dos juegos de mesa tal vez más característicos en aquel país: T.E.G. y Estanciero. El primero, al que dedicamos el artículo de hoy, se atribuye a David Jiterman, mientras el segundo se considera tradicional. Pero lo cierto es que son las versiones argentinas del Risk (Albert Lamorisse, 1950) y del The Landlords Game, luego llamado Monopoly (Elizabeth Magie, 1903).




El taller de Karpov Abramtsevo fue donde se fabricaron las primeras piezas de bloques del Tetris de Alexei Pajitnov, allá por 1985.
