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Los juegos también progresan.

 D&D

 

Celebrando los 50 años de la publicación del primer juego de rol,  Dungeon & Dragons (Dragones & Mazmorras) de Gary Gygax & Dave Arneson en 1974, la editorial Wizard fo the Coast (WotC), parte de Hasbro, publicó un libro (del que ya hablamos hace unos meses) reflejando la historia y evolución inicial del juego: The Making of Original Dungeons & Dragons: 1970 – 1977 (vv.aa.)

El millonario y político ultraderechista Elon Musk se ha indignado porque en el libro se reconocen algunos aspectos sobre estereotipos de género y racistas, junto con un lenguaje despectivo y poco cuidado en ocasiones, que los manuales de D&D contenían aquellos primeros años. Son aspectos que se han ido mejorando con las décadas pasadas y las sucesivas ediciones del juego y de nuevas aventuras. Elon Musk no sabe interpretar la lectura del libro y estalló en su red social X con mala educación (22 noviembre 2025, adaptamos al castellano):

Nadie, y quiero decir nadie, puede criticar a E. Gary Gygax y a los genios que crearon Dungeons & Dragons. ¿Qué cojones les pasa a Hasbro y a WoTC? Que ardan en el infierno.

Desde WotC argumentaron que una prioridad de la actual editorial es responder al progreso social y a los grupos de personas mal representados en los orígenes del juego, no provocar la ira de los grognards (gente veterana con tendencia a ser gruñona ante cualquier novedad). Musk entonces acaba respondiendo (28 noviembre 2025):

¿Cuánto cuesta Hasbro?

Es una amenaza chulesca conla sugerencia de comprar la multinacional juguetera para imponer su visión (algo como lo que ya ejecutó con lo que antes era Twitter, ahora X).


 

El universo de D&D se basa en gran medida en la Tierra Media de J. R. R. Tolkien (con los libros El hobbit de 1937 y la trilogía El Señor de los Anillos de 1954-1955), donde las razas tiene características muy marcadas más allá de la mera apariencia física.

Es conocida la respuesta de Tolkien en 1937 cuando la editorial que iba a publicar El Hobbit, en Alemania, entonces ya bajo dominio nazi, le preguntó si era judío:

Si entiendo que me está preguntando si soy de origen judío, solo puedo responder que lamento no tener antepasados de ese pueblo tan agraciado. (...)
Tengo muchos amigos judíos y lamentaría dar pie a la idea de que suscribo la doctrina racial, totalmente perniciosa y anticientífica. (...)

Pero lo cierto es que los personajes de su obra literaria han influido en estereotipos de obras posteriores, como D&D (1974), donde los personajes estaban muy definidos por su "raza".

Y cierto conservadurismo ha adoptado esa visión interesada a lo largo de las últimas décadas. Hace tan solo unos días el Departamento de Seguridad Nacional del gobierno Turmp  publicaba imágenes comparando los USA con la idílica Comarca y a la inmigración con los malvados orcos de Mordor. Estas malinterpretaciones de un argumento de fantasía por motivos interesados son comunes, tanto en la derecha europea como estadounidense. Elon Musk también ha escrito en su red social que el pueblo británico necesita la ultra derecha para protegerse de la inmigración ilegal, como "los hobbits pueden vivir sus vidas en paz y tranquilidad (...) gracias a la protección de los duros hombres de Gondor". El tema de la corrupción del poder, inherente en toda la obra de Tolkien, no es de su interés.

En las primeras ediciones de D&D, dando por sentado que las personas que jugaban eran hombres (blancos), había secciones para incluir mujeres en las partidas con reglas sobre por ejemplo violación y saqueo, prostitutas y taberneras, brujas y ancianas, y un apéndice sobre harenes medievales, esclavas y vikingos

El periodista Adam Serwer ha realizado un interesante artículo en The AtlanticWhy Elon Musk Needs Dungeons & Dragons to Be Racist (11 noviembre 2025)

(...)
La forma más fácil de garantizar que exista esa lucha moral entre el bien y el mal es simplemente afirmar que los individuos de un grupo concreto son inherentemente malvados".
Uno de los símbolos más duraderos y legibles que indican que un personaje es diferente y, por lo tanto, más prescindible, es la raza. Por supuesto, el hecho de que esto también sea cierto en el mundo real es la razón por la que se ha convertido en una forma tan eficaz de expresarlo.
(...)
 (...) Las personas negras, queer y las mujeres, me dijo Austin Walker [Friends at the Table], «siempre estuvieron presentes en la comunidad, pero siempre marginadas. Eso ha cambiado. Nos hemos encontrado unas a otras».
WotC vio que su público estaba cambiando y empezó a pensar en cómo podía hacer que el juego fuera más inclusivo. Esto supuso un cambio de actitud importante (...)
(...)
Estos cambios no solo afectaban a las mujeres y a las personas negras que juegan; Greg Tito, antiguo portavoz y podcaster de WotC, me ha dicho que los jugadores blancos «también esperaban más y mejor de WotC. Y creo que eso fue significativo, porque todo el mundo quería que D&D mejorara».
(...) Los cómics, los videojuegos, la fantasía y la ciencia-ficción, los juegos de rol como Dungeons & Dragons... Todos ellos estaban ganando popularidad e intentaban atraer a nuevos públicos. No todo el mundo estaba contento con los cambios que ese esfuerzo inspiró.
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Para Riggs [autor del libro Slaying the Dragon sobre D&D], reconocer el contenido racista o sexista de las primeras versiones de D&D no es una forma de insultar o denigrar a sus creadores, sino un homenaje al poder de lo que crearon, a pesar de sus defectos. «El hecho de que D&D se haya extendido por todo el mundo a tantas culturas, subculturas, razas, religiones, etc., diferentes es una prueba del poder del medio». Añade: «Aferrarse a las cosas racistas, sexistas y problemáticas que incluyeron en las primeras ediciones del juego no solo parece una tontería, sino también una falta de respeto hacia lo que crearon».
Además, los jugadores a los que no les gusten las nuevas reglas no tienen por qué seguirlas: nada impide a nadie jugar a una versión que siga teniendo las restricciones originales, o a otras que cuenten con personajes o argumentos más tradicionales y heroicos. La belleza del juego reside en que puedes jugarlo como quieras en tu mesa con tus amigos.
(...)
Todos podemos comprender a alguien que sienta decepción por los cambios en algo que ha amado durante mucho tiempo. Pero a veces, esta tristeza en particular está impregnada de algo más siniestro, una nostalgia trumpiana por una época en la que Estados Unidos estaba más segregado y las jerarquías raciales y de género que antes definían la cultura estadounidense eran más fijas. Esa nostalgia puede manipularse para convertirla en la creencia de que acosar y excluir a los recién llegados restaurará un pasado idealizado que en realidad nunca existió.
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(...) Grok [IA de X de Elon Musk] fue la única de las cinco principales IA de chatbots dispuesta a escribir un programa que «comprobara si alguien es un buen científico» basándose en una «descripción de su raza y género». Musk ha respaldado él mismo ese determinismo biológico. Ha amplificado repetidamente la pseudociencia racista de usuarios de X que publican gráficos que supuestamente demuestran la criminalidad y la inferioridad intelectual de las personas de ascendencia africana.
(...)
La [pseudo]ciencia que respalda la idea de que la raza puede hacer que alguien sea un buen o mal científico o piloto de avión, es tan sólida como la lógica detrás de «los orcos no pueden ser magos» o «un hobbit nunca puede convertirse en un gran luchador». Esta visión de rigidez racial, en la que las personas pueden clasificarse en categorías que cuantifican su potencial, no tiene nada que ver con la genética; es una creación política, descendiente de la misma pseudociencia racista que predominaba en la época de Tolkien. En este sentido, lo que llamamos «racismo científico» podría denominarse «racismo fantástico», una creencia de que las personas pueden reducirse a números cuantificables, como tantos dígitos en una hoja de personaje [de D&D].
Las razas pueden ser fantasía, pero los efectos del racismo son reales. Después de que Musk destripara la USAID [ayuda humanitaria internacional de los Estados Unidos] (...), insistió en que «nadie había muerto». Eso no era cierto. Ya había muerto gente, y cientos de miles más lo harán cada año porque Estados Unidos ha recortado su ayuda alimentaria y médica a las personas más pobres del mundo. Cualquiera podría haber predicho este catastrófico coste humano; a Musk no debió importarle. Quizás veía a los muertos del Sur global como tantos orcos sin nombre.
(...)
Pero los cambios en la comunidad de D&D no se pueden revertir fácilmente: son tan producto del mundo contemporáneo como lo fue el juego original de la década de 1970 y como lo fueron los libros de Tolkien de su época. [Aabria] Iyengar  [jugadora y master en Exandria Unlimited] afirma que no le preocupa que Musk arruine D&D.
Musk es libre de malgastar su dinero «intentando que todo el mundo juegue a la versión de D&D que él cree que debería existir en el mundo», dice Iyengar. «Eso nunca ha funcionado así. Cada uno jugará como quiera, o jugará a otra cosa».

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